Esclava de ti
Dices que las cosas no pueden funcionar según mis caprichos, que siempre me estoy equivocando, me discriminas por lo que ves en mi de ti y detestas. Me lo recriminas y te ries. Me lo recuerdas y lloras. Te torturas por cosas sin sentido y yo me torturo porque te veo torturada. Este es un juego, un juego peligrosísimo que amenaza con llevarse víctimas fatales, pero aún así tú coges mi mano y te aventuras a jugar. Juegas porque sabes que me amas y yo juego porque sé que no soy capaz de ver tus lágrimas fluir. Haces trampa y lloras para ablandar mi corazón...
Querida... ¿Qué clase de juego es este? Sacar y mostrar mutuas debilidades. Ninguno de tus argumentos podría retenerme a tu lado... Pero... Una, dos... ¡Tres! lágrimas tuyas bastarán para que yo me quede. Juega a probar mi límite de cordura, llora un poco y seré tu compañera más fiel y duradera... Por el simple hecho de que soy tu esclava.
Aclaro: Este drabble fue en parte dedicado a mi ex novia, musa que aún busco para escribir los pasajes más oscuros, más deprimentes y por sobre todo... Para herirme tantito sentimentalmente... ¿Qué hacerle? Soy alguito masoquista y hay cosillas que no se olvidan de la noche a la mañana...
P.S: Melina, eso fue cruel... muy cruel.
Cocoa
¡Juro que en mi vida vuelvo a ir a un sitio de esos! La cabeza me duele horrores y si muevo mi cabeza un poco más, mi estómago estará contiguo a mis amígdalas. ¿Esto es lo que llaman resaca fuerte? Oh, no, bendito sea Dios... ¿Por qué mierda dejé que se fuera anoche? ¡Con ella me modero! ¡Pero no! ¡Soy regalada de pendeja y cuando me dijo "me voy", la eché! Yo no sé como con esa clase de desaires, ella sigue conmigo.
Levanto de a poco mi tronco y cabeza, apretando las manos entre las sábanas, mi ropa está desparramada por el suelo y estoy en interiores. Para variar, anoche llegué borracha. Mientras me levanto y el estómago me sube a la garganta pienso que me he enamorado de una santa. Me envuelvo en una toalla y bajo a la cocina a buscar un poco de leche. Voy bajando y el aroma dulce del chocolate caliente toca mi nariz. Me asomo a la cocina y sus ojos llenos de sonrisas y dulzura me miran. "¿Quieres una cocoa caliente?" me pregunta, olvidando mi escándalo de la noche anterior. Sonrío y le doy un beso en los labios. Ella es más dulce que cualquier cocoa.
Levanto de a poco mi tronco y cabeza, apretando las manos entre las sábanas, mi ropa está desparramada por el suelo y estoy en interiores. Para variar, anoche llegué borracha. Mientras me levanto y el estómago me sube a la garganta pienso que me he enamorado de una santa. Me envuelvo en una toalla y bajo a la cocina a buscar un poco de leche. Voy bajando y el aroma dulce del chocolate caliente toca mi nariz. Me asomo a la cocina y sus ojos llenos de sonrisas y dulzura me miran. "¿Quieres una cocoa caliente?" me pregunta, olvidando mi escándalo de la noche anterior. Sonrío y le doy un beso en los labios. Ella es más dulce que cualquier cocoa.
Resumiré: Vive como loca, ama sin ataduras. Hay cosas que no van a cambiar, pero siempre habrá ese "algo" que te endulce la vida...
P.S.2: ¡Gracias, Guille, Gracias!
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