Y con esto, juro por lo más sagrado que marco un adiós, ya no un hasta luego, un ¡hasta nunca! porque ha pasado un año y es mi deber dar vuelta a la hoja y no dejarme arrastrar a esos momentos de melancolía. Hoy, a un año y tres días de tus 19 años, a un año y tres días de tu muerte... ¡Carajo, ya me despido!
La pasamos bien, no te lo niego.
Nos pusimos locas, te lo aseguro.
En algún momento fui tu cielo. En algún momento fuiste el mío
Y vale, no te culpo. Te gustaba tu primo, a mí también. Y tenías razón: soy, más bien, era caprichosa, hacía y deshacía como quería... ¡Bravo, Melina! eso que me dijiste que algún día yo iba a sufrir por alguien se cumplió. Sufrí por ti, desgraciada. Meses, me dieron falsas ilusiones... ¿Cómo crees que me lo tomé? Mira, la carajita aquella bien rayada del coco jugó como quiso conmigo, ay amor, es el karma, el bendito karma, yo iba a pagar lo que te hice sufrir... Pero desde antes de topármela... ¡Y me dolió, joder!
Darling, no es maldad, no es falta de piedad... Sacúdete en tu tumba, yo mismita y con ayuda rompí la maldición que me dejaste. "Lágrima por lágrima la pagarás" y ya, pagué... ¿No me merecía una pizca de piedad? Oh vamos, no fuiste una blanca palomita. PARA NADA.
Pero qué diablos, mi parte de niña te quiere y te querrá, como el modelo de hermana que eras para mí, sabías aconsejarme, estuviste conmigo en malos momentos, gracias... Me hubiera gustado estar allí para detenerte, pero va ya, no estuve y te fuiste al carajo. Supongo que viviste poco, pero intenso... Me alegro, hiciste cuanto pudiste con la mierda de vida que te obligaron a llevar.
¡Gracias por ser mi musa y por darme la fuerza cuando más me hace falta!
Que te vaya bonito. No requiero más de tus servicios, querida, pero gracias, en serio que gracias, me ayudaste mucho, pero te dejo ya descansar.
No comments:
Post a Comment